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Por: Luis José Escamilla Moreno, Personero de Floridablanca, Abogado Uniciencista, Magister en Derecho, Especialista en Gerencia Pública. C-Especialista en Gerencia Financiera.


Actualmente la Sociedad Minera de Santander, MINESA, está enfocada en el desarrollo del proyecto aurífero Soto Norte, ubicado en el departamento de Santander, Colombia, en el sistema montañoso al cual pertenece el Páramo de Santurban, y públicamente manifestó que está socializando los estudios de impacto ambiental y el plan de manejo ambiental en las comunidades de Vetas, Surata y California. Por dicha razón peticioné al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga y, éste respondió que le presta el servicio de agua a 304.156 usuarios del municipio de Floridablanca y aproximadamente a un millón de habitantes en el área metropolitana...

Igualmente se conoce que el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga ha realizado estudios concluyentes sobre las consecuencias de una posible explotación minera en el sistema montañoso que contiene el páramo Santurban, sobre las fuentes hídricas que la empresa usa para la captación y la prestación del preciado líquido a los habitantes del área metropolitana de Bucaramanga. También, según la información disponible hasta la fecha, el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga capta las aguas que alimentan los acueductos que prestan el servicio de agua para el consumo humano de cientos de miles de seres humanos del área metropolitana de Bucaramanga, en unos sectores ubicados cerca, aledaños o aguas abajo de donde la empresa MINESA posiblemente desarrollará el proyecto y/o verterá las aguas que utilizará en su proceso de explotación.

El Estudio Nacional del Agua realizado por el IDEAM en el año 2008, estableció que Colombia posee el 49% de los páramos del planeta. Si el cambio climático amplifica los riegos y la vulnerabilidad existente de los páramos ¿qué pasaría si a ello le sumamos la acción antrópica que producen los proyectos de Gran Minería?

El Ministerio de Ambiente delimitó el páramo de Santurban a través de acto administrativo y le determinó un área aproximada de 98.954 hectáreas, la cual queda excluida de la minería. Santurban es una fábrica natural de agua en la que hay 26 lagunas y aguas subterráneas que abastecen los acueductos de los centros urbanos de los municipios de Cúcuta, Pamplona, Bucaramanga y otros 21 municipios de Santander y Norte de Santander.

Revisados los esquemas de ordenamiento territorial de los municipios de Surata, Vetas y California, éstos no tienen prohibido la explotación minera en sus territorios y de la posición publica de los gobiernos locales de dichos municipios se deduce que los habitantes de dichos municipios, estarían de acuerdo con la expedición de licencia ambiental para que la empresa MINESA inicie su proceso de explotación minera. Incluso, a través de una consulta popular, respaldarían dicha explotación minera. Entre otras razones, alegan que dicha actividad ha sido históricamente un reglón importante de la economía local.

El conflicto central del procedimiento de licenciamiento ambiental, del ahora denominado proyecto minero soto- norte, se focaliza en el uso, destinación, calidad y priorización del uso del agua que produce el sistema montañoso que contiene al Páramo de Santurban.

El asesor científico en delimitación de páramos, Robert hofstede, considera que los ecosistemas de alta montaña, incluyendo los páramos, glaciares y bosques alto andinos, conforman el complejo de ecosistemas más importante para la provisión y regulación de agua en un país como Colombia, por razones de geografía, clima, edafología y vegetación. Geográficamente la alta montaña es la base de todo el sistema hidrológico nacional. El hecho de que se encuentren a mayor altitud y que la provisión de agua se dé siempre hacia abajo, implica necesariamente que los ecosistemas de alta montaña tienen influencia sobre todo lo que se encuentra a menor altitud, incluyendo los altiplanos, valles interandinos y hasta las zonas costeras, llaneras y amazónicas (Buytaert et al. 2006, Harden 2006).

El geógrafo y ambientalista, Joaquín Molano Barrera, defiende la integralidad y sistematicidad de la montaña en los siguientes términos: “Asumir la defensa de los páramos en vez de las montañas en su totalidad es permitir la fragmentación de los Andes ecuatoriales y perder la integralidad de los complejos territorios montañeros. La fragmentación de las montañas se ha realizado tratando de buscar diferenciaciones en ciertos niveles de altura, cuando en realidad la integralidad se expresa en gradientes, secuencialidades y variabilidades que tejen una urdimbre de continuidad en todo el espectro de las vertientes”.

En conclusión, en el licenciamiento ambiental del Proyecto Soto Norte, se debe debatir el uso, calidad y priorización del agua, por dicha razón, trasciende los límites jurisdiccionales de los municipios donde se ubicaría y haría la exploración y explotación minera; también los esquemas de ordenamiento territoriales y las determinaciones político administrativas de dichos municipios. Por lo tanto, se deben vincular al procedimiento de licencia ambiental del Proyecto Soto Norte, las personas del área metropolitana y de otros municipios que se nutren del agua que produce el mismo sistema montañoso en donde está ubicado el Páramo de Santurban.

Igualmente considero que no sólo el consumo humano tiene prevalencia o primacía legal y constitucional sobre las actividades mineras, sino también las actividades agrícolas, pecuarias y servicios ambientales. Por estas razones se requiere tener estudios serios de la cantidad de agua superficial y subterránea del ecosistema a intervenir con el proyecto. También se necesitan estudios serios de la cantidad de agua que requerirán los acueductos urbanos y rurales para el consumo humano y las demás actividades jerárquicamente prioritarias a la minería, cuya fuente y captación de agua sea el mismo ecosistema montañoso que utilizará la empresa MINESA. De la misma manera se requieren Estudios serios para establecer la cantidad de agua que utilizará la empresa MINESA para la exploración y explotación del proyecto y la que verterá, una vez realice su proceso, para efectos de viabilizar ambientalmente el proyecto.

Finalmente, como la ANLA no contesta las peticiones dentro del término establecido, al momento de concluir este escrito tutelé mis derechos fundamentales de petición y al debido proceso administrativo de licenciamiento ambiental, ante el Tribunal Administrativo de Santander para que ordene a la AUTORIDAD NACIONAL DE LICENCIAS AMBIENTALES que responda las peticiones que buscan, entre otras cosas, que se incorpore como zona de influencia del Proyecto Soto Norte, al municipio de Floridablanca y los demás municipios del área metropolitana que tienen como fuente de captación de agua el sistema montañosos que contienen el Páramo de Santurban, para estar así legitimados y solicitar la Audiencia Pública Ambiental como única y verdadera instancia en donde se podrá discutir y debatir los impactos ambientales, sociales y económicos del proyecto.

Así mismo la tutela pretende que se ordene la nulidad del proceso de licenciamiento ambiental, de tal manera que se garantice la participación seria de los terceros e interesados desde el inicio del procedimiento, por cuanto MINESA se tomó varios años para formular los estudios de impacto ambiental y plan de manejo, y los ciudadanos tenemos que tener unos términos mínimos para evaluar dicha información y contrastarla con la realidad de los territorios, discutiéndola en la respectiva Audiencia Pública Ambiental.

Termino invitando a todos aquellos que nos dicen que no debemos preocuparnos porque las aguas utilizadas en el proyecto minero serán tratadas en una planta moderna, a que escojan la planta de tratamiento de aguas residuales que quieran y tomen de dicha agua una vez sean descargadas o vertidas, para hacerle seguimiento a la evolución de su salud por un tiempo considerable.