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Por: Angarita Reina Yorguin, Administrador de Empresas Uniciencista, Especialista en Medio Ambiente, Especialista en Gerencia Pública.


Se escucha el grito de una serie de manifestaciones “agua sí, oro no”. Irónicamente más de una persona de las que van en esta marcha no saben en el fondo qué está pasando y son usados por los políticos de turno para lograr más adeptos. Así vamos a durar durante años, si no despertamos de este trance político ambiental.

Si consultamos a los expertos en el tema, nos podemos hacer una mejor idea de la problemática de todos los municipios de Soto Norte, los que desde los tiempos de la conquista han subsistido del sudor y el riesgo que significan la minería, allí en donde más de dos mil familias sacan los recursos para poder sobrevivir de una manera digna, educar a sus hijos, recibir los escasos servicios de salud, la alimentación diaria, y así todo aquello relacionado con los gastos que exigen mantener una familia con los ingresos provenientes de esta actividad económica.

En mi opinión no es vociferar, o como decían nuestros ancestros ¿para dónde va Vicente? para dónde va la gente. La cuestión es enterarnos bien de la problemática profundizando sobre el tema y observar todas las actividades que se van a intervenir, tanto económicas, políticas y sociales.

El ejemplo lo tenemos en nuestro vecino del Sur, se trata de Chile. Hace algunos años era una economía escasa y debilitada, entonces revaluaron el tema de la minera y le apostaron a esta labor, pero con tecnología de punta, controlada directamente por el Estado, y a la par generando más del 35% de empleos para los chilenos, usando elementos químicos de una manera controlada sin revertir en los recursos naturales, y conservando los recursos no renovables. Hoy en día es una de las economías más estables y crecientes de Latinoamérica.

Luego, les dejo esta reflexión para que no se dejen llevar por los sentimientos políticos de algunos bárbaros que en el fondo lo que quieren es hacer oportunismo del mal ajeno. Estos políticos deben estar presentando proyectos de ley ante los entes legislativos para lograr una minería de tecnología de punta, dirigida por el Estado, con el fin de reactivar la economía, llevándola decrecientemente ante el mundo. A su vez, no aumentar el índice de desempleo que tanto daño nos hace para los indicadores económicos internacionales.