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Por: Victor Hugo Álvarez González, abogado de Uniciencia, especialista en derecho administrativo Universidad Libre de Colombia

Al abordar este tema tan significativo se me viene a la mente varios aspectos, que desarrollamos a continuación: El Mandato Constitucional donde obliga a la administración pública a defender el espacio público que es para el beneficio y disfrute de todos sus asociados, pero a la vez la jurisprudencia constitucional ha manifestado en repetidas ocasiones, con respecto a los vendedores informarles estacionarios que deben ser reubicados, pero garantizándoles su bienestar y por ende su prosperidad.

El resultado de esto es que el Estado Soberano debe propender por el cumplimiento de la legalidad con respecto a la defensa del espacio público, pero poco se hace o nada con respecto de garantizarle a sus asociados mejores oportunidades laborales. 

Cuando veo por la carretera los vehículos que llevan frutas y verduras sonrió, pienso lo recursivos que son para conseguir dinero, pero también sin lugar a dudas con la benevolencia de gozar de la libertad para poder hacerlo, sin ningún tipo de restricción al contrario con el beneplácito de un pueblo que les premia por los precios que ofertan o por la gentileza de llevarles los frutos que les venden

La Economía informal se ve a nivel mundial, pero en esos países lo manejan organizadamente, el Estado los apoya estableciendo varias actividades: mercados, bazares, vendedores informales estacionarios o vendedores donde ocupan el espacio público por poco tiempo donde las personas puedan ir masivamente a adquirir sus productos.

Pienso que de cierta manera el Estado colombiano no le ha dado un buen manejo a una economía que día tras día crece por la falta de oportunidades laborales, uno escucha comentarios de personas o carteles apoyando la informalidad, hay personas que sacan jugosas ganancias a costillas de las personas que por su necesidad hacen lo que sea, comercializan lo que puedan para que al final del día logren llevar de cierta manera la comida para la familia.

Con esto de ninguna manera justificamos el trabajo informal, pero es lo que estamos viviendo, hemos sido testigos de cómo muchas familias durante varios años han podido de cierto modo, levantar el sustento diariamente para todos los que conforman su núcleo familiar.

La seguridad jurídica es la evidencia de la confirmación del derecho objetivo sistemático, se complementa con jurisprudencia, doctrina, costumbre y administración pública, que debe garantizar su cumplimiento, pero no se cumple, no fortalece un renglón si lo pudiéramos llamar así el de la “economía informal”, que como lo afirmamos anteriormente crece.