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Escrito por: Gustavo Enrique Barrera Torres.
Abogado Especialista en Derecho Público.
Master Universitario España y Magister Colombia en Fiscalidad Internacional.
Docente UIS/IPRED/UNICIENCIA
Egresado Universidad Autónoma de Bucaramanga


Resumen:

La actual crisis sanitaria mundial con efectos en todas las áreas económicas y macroeconómicas, han despertado el interés o iniciativa de todos los gobiernos en aras de minimizar sus efectos, sobrellevarlos y de conjurarlos de la mejor forma posible y que haga posible una reactivación económica que beneficie absolutamente a todos los renglones de la economía.

De esta forma ya todos o la mayoría de los gobiernos están implementando medidas concernientes como políticas macroeconómicas para aliviar los escases en las ventas, ingresos y cargas que pesan sobre todos los empresarios producto de la crisis sanitaria mundial la cual se evidencio con todos sus efectos nugatorios en la economía. Esto también por las distintas consecuencias a causa del llamado aislamiento físico, afectando necesariamente las comunicaciones, la interacción, y las distintas relaciones de todo orden como políticas, comerciales, financieras en el contexto mundial.

De esta forma las distintas políticas macroeconómicas como financiamientos, alivios tributarios y otras; en cierta forma han generado descontento en los distintos sectores o renglones económicos, lo cual hace necesaria una mayor atención en la pequeña y mediana empresa, las cuales representan el casi 90% de la economía en el país. De otra parte, siempre se ha manifestado y valga en esto momento señalarlo, y es la atención e impulso que debe dársele a la productividad agraria en nuestro país como un factor importante del desarrollo económico interno en nuestro país.

 

Introducción.

La actual crisis sanitaria comprendida por muchos con sus efectos de carácter económico implicando las diferentes facetas involucradas, ha hecho necesario que los distintos gobiernos se preocupen e implementen diferentes políticas tendientes a evitar la parálisis del sector, como las de menguar o minimizar los posibles efectos producto de la actual crisis sanitaria.

Las políticas macroeconómicas que se han implementado como los alivios tributarios, y distintas modalidades de financiamiento para las distintas empresas en aras de efectivizar una verdadera reactivación económica, no han sido los más eficientes y satisfactorias para los distintos empresarios que consideran que no los benefician en cierta forma, ni garantizan su adecuada reactivación o correcta productividad y utilidad. Por el contrario, consideran esto perjudica o minimiza su rentabilidad.

Teniendo en cuenta este contexto los gobiernos dentro de sus políticas económicas deben priorizar la atención y ayuda, no solo a otros sectores como el Agrario, como a las llamadas pequeñas y medianas empresas las cuales constituyen el 90% de la productividad económica en el país. Las pymes como pequeñas empresas se han constituido en el país, como una de las principales fuentes laborales independientes para la población en vista de la precariedad o dificultad laboral, y constituyéndose junto con la mediana empresa en uno de los renglones de mayor productividad y rentabilidad dentro del contexto económico en el país.

 

Contexto.

Es cierto y obvio que en este contexto se está perjudicando abiertamente y frenado el desarrollo económico, y por esta razón las políticas que se adopten si bien son generales, dentro de ese marco deben tener también una cobertura particular claramente definidas en cada renglón económico o actividad empresarial y con esta forma priorizar la pequeña y mediana empresa. Las pymes en especial y dada su gran cantidad y utilidad en el contexto, como factor económico y empresarial primordial, tanto de los grupos familiares como otros; deben gozar estas de los distintos incentivos, financiación y otros que las hagan viables y eficaces dentro de este contexto de crisis sanitaria o lo que llamaríamos parálisis económica.

Igualmente, dentro de un proceso de reactivación económica debe contemplarse el impulso y auge del sector agrario, como un renglón de amplia productividad y comercialización dadas nuestras bondades del clima, territorios y amplia diversidad de productividad. El territorio Colombiano como es ampliamente conocido, es muy amplio en cuanto a diversidad productiva y por ello debe explotarse adecuadamente su comercialización teniendo en cuenta unas políticas macro empresariales favorables a su desarrollo empresarial, teniendo en cuenta como siempre se ha pregonado, la adopción de unos incentivos y distintas cargas tributarias como otras, que faciliten o hagan menos nugatorios sus efectos económicos teniendo en cuenta sus costos, producción y rentabilidad empresarial.

Ahora como último y pensando en estos momentos en una reactivación económica; debe tenerse en cuenta lo antes descrito y dar prioridad a estos sectores y renglones de la economía y máxime teniendo en cuenta que esta misma apertura del comercio o llamada reactivación, trae en cierta forma una mayor carga económica para el empresario y consecuente disminución rentable. Esto por cuanto si la crisis sanitaria persiste, como tampoco si se logra su freno o implementación de las vacunas o medicamentos que la conjuren, entonces de nada sirve que se aperture el comercio cuando subsisten las causas de la crisis, los contagios, y con ello la consecuente disminución o incapacidad económica de los usuarios o posibles compradores

Por decirlo coloquialmente, que sacamos con que se aperture el comercio, si hay escases de dinero, si los ingresos por ventas son malos o exiguos; y en cambio los empresarios van a tener todos los gastos plenos, como altos arriendos, gastos de funcionamiento, alta carga laboral etc. Alguien diría que podría ser más delicada la situación ahora por lo antes descrito, que cuando estaba limitado y restringido el comercio con horarios etcétera, ya que en esos momentos muchos dispusieron o prescindieron de carga laboral como de gastos de funcionamiento.

 

Conclusiones.

Muchos sectores y con sobrada razón están hablando del freno en las distintas economías y consecuente desarrollo económico de las naciones, lo cual es innegable y no se puede desconocer; y más aun sabiéndose que la economía en parte es el motor del desarrollo social y político. La economía ha sufrido también una parálisis producto del aislamiento o confinamiento pasado generándose el estancamiento de la producción y comercialización.

De esta forma las políticas macroeconómicas como otras que se implementen para lograr una “REACTIVACIÓN DE LA ECONOMIA” deben ser las más proclives a fin de lograr lo pretendido, y como se señaló ya en el contexto; se debe “PRIORIZAR” la atención a la PEQUEÑA y MEDIANA EMPRESA siendo estas constitutivas de manera básica y fundamental en el campo del desarrollo económico del país, como fuente percapita fundamental también para el desarrollo y bienestar familiar y social.

Igualmente y como se dijo, es el momento de PRIORIZAR LA ACTIVIDAD AGRARIA Y PECUARIA en el país, la cual siendo abundante en calidad y cantidad, merecen tener otros incentivos, materias primas, costos de producción, cargas y gravámenes menos impositivos que las hagan florecer en esta época, y si se quiere lograr la reactivación de la economía; y así como igualmente los ingresos de los Estados como los PROCESOS DE FISCALIZACIÓN INTERNACIONAL en sus distintos gravámenes aduaneros y como su imposición.