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Escrito por: Carlos Saúl Sierra Niño.
Especialización en Derecho Constitucional y Abogado de la Corporación Universitaria de Ciencia y Desarrollo UNICIENCIA.
Candidato a Filósofo en la UNAD.
Escritor de libros y artículos científicos.
Docente Uniciencia


La sombra se cierne sobre el horizonte y una penumbra asecha a un país que tradicionalmente ha enfrentado las crisis a través de procesos difíciles donde el conflicto ha sido el común denominador en los 210 años de la independencia y mucho tiempo atrás, provocando la ruina en muchas zonas del país; pero ese problema se ha trasladado a las grandes urbes del territorio colombiano.

El peor escenario que pudo ocurrir en este momento fue un estancamiento de una economía en desarrollo y con las particularidades que tiene Colombia donde la pérdida de la capacidad adquisitiva se ha visto menguada por los “éxitos de la gestión gubernamental” y que ha provocado una disminución en la velocidad de la circulación del dinero y de la riqueza a través de la generación de más clase baja e inversión extranjera de prestación de servicios más no en el fomento de la clase industrial nacional.

La potenciación a través de la contratación de los servicios del Estado como en su momento propuso Keynes y que fue aprovechada por un grupo de empresariales en EE. UU durante la crisis del 291 en la bolsa de valores no es posible hacer un parangón en Colombia, donde el grupo de empresariales a través de actos y juegos debajo de la mesa como haría sonrojar a cualquier tahúr, hace que sea inviable que una persona fuera de las dinámicas de la administración del Estado tan siquiera se aproxime a conseguir una CPS2.

Ahora bien, en cuanto a las dinámicas empresariales en Colombia tampoco son las más apetecibles, se prefiere lo importado que la producción nacional y las dinámicas arancelarias lejos de promover descuentos en materias primas para la producción local, hacen disminuir la imposición de impuestos al producto elaborado que viene de afuera.

Aún más cruel es la ayuda mutua entre los habitantes del territorio que a modo de territorios feudales, en donde nos concentramos en la generación de ideas del otro para hacer un modelo de negocios similares. Un ejemplo es cuando el vecino vende empanadas y al otro día la calle ha incursionado en el mismo modelo de negocios en lugar de incentivar o crear modelos accesorios que permitan una competitividad real y con posibilidades a futuro.

Finalmente, la situación no mejora con la irresponsabilidad de los mandatarios territoriales que en han denominado proyectos asemejados, según ellos, con disposiciones relativas al Plan Marshall3 que puestas en la práctica consisten en entregar dos libras de arroz y una de azúcar con el propósito de que esa persona cree una empresa y al mismo tiempo se encargue de realizar la tributación que se le exige al propietario de un establecimiento de comercio, patrocinando la mentira de la burbuja del emprendimiento4 en la era de la postpandemia cuando ni siquiera en la mayoría de las poblaciones de Colombia han llegado al primer repunte de lo que serán oleadas tras oleadas de enfermedad, caos y muerte.

¿Cuándo iniciará la verdadera crisis? Quizás es la verdadera pregunta, porque no es dable enfrentar un periodo de crisis cuando los habitantes del territorio se encontraban en una nube de oscuridad y hasta ahora se está disipando con la salida en las calles y encuentre un país con una deuda externa que oscila el 50% del PIB5, cuando los niveles de riesgo de las entidades financieras impidan préstamos a personas mayores de 60 años por motivo de ser potenciales sujetos de riesgo o soliciten adjuntar un certificado médico con el fin de conocer si la persona tiene consigo algún padecimiento médico que lo ponga en riesgo ante el virus.

¿Ya llegó lo peor? Quizás no, en este momento tal vez estemos en el ojo del huracán y en donde la verdadera tormenta pueda tener sus efectos en el 2021 y 2022 con efectos en la década entrante.

Por el momento, se deben establecer modelos neocorporativistas6, en el sentido de proponer a la economía solidaria como una oportunidad para que los grupos de empresarios se unan con el fin de satisfacer necesidades mutuas a través de organismos fuertes y que permitan créditos entre sus propios miembros, al tiempo que promuevan el consumo a través de una sola marca fuerte y con ello ganar escenarios en los niveles territoriales y nacionales mediante la promoción de una política pública amigable no solo con el medio ambiente, sino con el desarrollo empezando con las regiones alejadas del centro.


1Se basa en la intervención del Estado para evitar o mitigar las oscilaciones cíclicas del sistema económico y evitar las consecuencias sobre el empleo, ya que lo pretendía era lograr el pleno empleo.

2Contrato de Prestación de Servicios.

3Fue una iniciativa de Estados Unidos para ayudar a Europa Occidental que quedaron devastados por la Segunda Guerra Mundial.

4La burbuja del emprendimiento es un dilema total. A diario, es normal ser bombardeado con mensajes del tipo “Tienes la capacidad de ser tu propio jefe”. No obstante, ese mensaje tiene algo oculto. Es un hecho que ser autónomo o emprendedor va pendiente de lo mismo. UniMOOC. ¿Sabes que es la Burbuja del emprendimiento? Junio 30 de 2018. Obtenido de: https://unimooc.com/que-es-la-burbuja-del-emprendimiento/#:~:text=La%20burbuja%20del%20emprendimiento%20es,va%20pendiente%20de%20lo%20mismo

5Banco de la República. Boletín de Deuda Externa en Colombia. Septiembre de 2020. Obtenido de: https://www.banrep.gov.co/sites/default/files/paginas/bdeudax_t.pdf

6Bajo el sistema neocorporativista, los colectivos sociales no se limitan a ser actores que ejercen presión sobre los poderes políticos institucionalizados, pero llegan a formar parte del proceso de toma de decisiones y de formulación de políticas públicas, posicionándose como actores e integrantes legítimos y establecidos por el juego formal e informal de la institucionalidad democrática. Jean-Paul Vargas Johanna Leinius Dennis P. Pietri. Pactos sociales y participación en las políticas públicas: gobernabilidad neocorporativa en América Central. Octubre, 2007. Obtenido de: https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2014/07/Avance_Investigacion_20.pdf